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Porque quiero más día a día

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lunes, 24 de agosto de 2009

Agustina


Hablamos de los recuerdos de la infancia y casi al mismo tiempo percibimos aromas, colores, voces, lugares y personas… y ahí, en su lugar de todos los días, pequeña, movediza, atenta, ágil, experta cocinera; mi abuela Agustina. En su puesto, el cual no delegó hasta que su salud pudo más que su sentido de pertenencia, doblegó ese espíritu servicial extremo que encontraba en la elaboración de la comida para sus seres queridos el medio para expresar su amor. Y ahí se la podía ver, ágiles y arrugadas manos, haciendo el milagro cotidiano, transformando en ese ritual alquimista, no precisamente lo que tocaba en oro, sino en las más ricas comidas que mi familia y yo disfrutábamos. Tempranito, el cariño se ponía en marcha, y de esas cacerolas humeantes, a las doce en punto, surgían para delicia de los comensales, aquellos guisos de lentejas, locros, pucheros, maravillosos ñoquis de papa, zapallitos rellenos, deliciosas papas rellenas con carne picada, polentas, arroz con pollo, empanadas gallegas memorables, sin olvidar el arroz con leche, la mazamorra y los flanes y budines caseros… estoy siendo injusta al no seguir recordando la puesta en marcha de un extenso libro de recetas que la abuela nunca leyó, ella no sabía leer.
Inteligente y sumamente curiosa, de un lugar que el resto de nosotros no podía vislumbrar la abuela sacaba como de un arcón mágico, una a una sus recetas.
La abuelita, como la llamábamos, ya no está, pero sigue cocinando en sus hijas Elisa y Tonga (¿les conté que mi papá también apodó a mi mamá?) que cocina sin parar para sus nietos, especialmente para los varones que viven solos a quienes sigue mimando a través de una comida siempre oportuna.
Cocina Agustina por medio de sus nietas que heredamos su don, y que por sobre todo sentimos el infinito placer de ofrecer una comida generosa a nuestras familias.
Y sigue cocinando, incansable, en sus bisnietas Caro, Ivi y Daniela, herencia asegurada, abuelita.

9 comentarios:

.:*:. Ferípula .:*:. dijo...

Cris... qué foto! El fin de semana estuve en Tandil, celebrando los 94 de mi abuelita.
Son preciosas!!!
Un beso

Cris dijo...

Ferípula, qué hermoso poder celebrar tantos años vividos, cuidala mucho! Gracias por tu comentario, cariños

Caro dijo...

Que lindo.....le tengo un cariño muy grande a la abuelita, a mi me enseñó a hacer milanesas!!!! nunco me olvido de ese momento y veo como vos en la abuela Tonga el amor por la familia, como su madre lo tenia tambien.
Besos y mañana vemos con que te apareces!!!

Cris dijo...

Caro: A mí me enseñó mucho, y ahora, con el tiempo la entiendo y valoro mucho más

Tuqui dijo...

Ahora es muy facil conseguir cualquier receta, de lo que se te ocurra pero en la epoca en que mi abuela cocinaba tan rico, nooo. Como hacia para tener en su haber tantas recetas y complacer a Don Sergio en todo? QUERIA, SOLO QUERIA lo que hacia. Gracias abuela!!!!

Retazos de Amor dijo...

Que lindo son eses momentos de recuerdos de nuestros seres queridos...yo también recuerdo el olor a pan casero de mi abuela que eran tan ricos que ella tenia que decir a nosotros que pan caliente hacia doler la panza, ella decia eso para que no comiésemos todo de una vez... después el pan de mi mama que hasta mi marido dice que ni yo los hago igual de rico...ah, los recuerdos que bellos son...
todos tienen un saborcito a amor, a todo lo que aprendimos...
Gracias por la visita y por invitarme a dar un paseo por los lindos recuerdos de mi vida...
un beso
Neusa

Cauê Santos dijo...

Hola Cris !!

Que legal receber teu comentário ! Gosto muito das visitas dos hermanos de outros países !!!
Fico muito agradecido mesmo pelo carinho, e pelas palavras de amizade.

Te desejo sorte, te desejo saúde, paz, e muito amor !

Um abração

Cauê Santos

Cris dijo...

Neusa...Me alegra tanto saber que mi relato fue un disparador de recuerdos, de emociones, de sentimientos, de eso se trata, esa es la intención con la que escribo..., gracias por tus palabras, cariños, Cris.

Cris dijo...

Cauê Santos, gracias por tus buenos deseos, cariños, Cris