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miércoles, 8 de diciembre de 2010

Tormenta de verano. Baldomero Fernández Moreno

Día agobiante, húmedo... el aire pesa, aprieta y ahoga... de pronto la atmósfera va tomando un tinte oscuro...más oscuro... Salgo al patio y miro el cielo, se hizo de noche a las tres de la tarde y las nubes grises y amenazantes gritan en mis oídos:


¿Hay ropa en la soga?, ¡a poner bajo techo los cactus! ¿Dónde está Anita?, llevala al quincho! Cerrá las ventanas de las habitaciones!....
Pero no puedo moverme ni quitar la vista de ese espectáculo de la naturaleza. Pronto el agua cae con fuerza y el viento sacude las ramas de los árboles, todo pasa demasiado rápido, mientras recuerdo y recito aquellos versos de Baldomero Fernández Moreno que aprendí hace tantos años:


Tormenta de verano

Diciembre, tarde, calor,
gran tormenta de verano.
Espesa nube de tierra,
fuga de coches y autos.
Ramas de árbol por el suelo,
grotesco rodar de bancos.
Chillona danzas de hojas
y papeles de diarios.
Alarmas en los hogares,
silbos, carreras, portazos...
Parece que va a volar
el pueblo todo en pedazos.
Han caído cuatro gotas
lo mismo que cuatro clavos.
Y el pueblo está donde estaba:
quieto, fresco, alegre, claro...

Baldomero Fernandez Moreno es un poeta argentino nacido en Buenos Aires en 1886 y fallecido en esa misma ciudad en 1950.
Hijo de comerciantes españoles, pasó parte de su infancia en Santander, a orillas del Cantábrico.
Regresó a la Argentina, se recibió de médico y a  los veintinueve años publicó su primer libro de poesía, al que siguieron luego cinco o seis publicaciones más. 

Soneto
Ya ves que no te suelto, que me ato
a tu recuerdo rubio y vaporoso,
fugitivo en la calle y silencioso,
yo, que era poderío y arrebato.

Me estiro lo que puedo; dudo y trato
de asir tu traje, por ser tuyo, hermoso;
ceñido siempre y a la vez pomposo,
tentación por aquí y allí recato.

Mírame en un café de esta plazuela
en que el tránsito al sol crepita y arde
y en la que todo, hasta un tranvía, vuela.

Pienso en ti, en tus ojos, en tu tarde...
Y me quisiera henchir como una vela
y me refugio en mi interior, cobarde.


Café in the Plaza. Eugene Segal. Pintor ruso nacido en 1967

12 comentarios:

Curiyú dijo...

Hermoso Baldomero. Hermoso Segal. Buen gusto en dosis altas...

Nela dijo...

Las tormentas de verano, son hermosas, muy hermosas, pero a veces dañina.
Me ha encantado el post
Besos
Nela

Pluma Roja dijo...

Preciosos poetas los que nos compartes el día de hoy. Fuertes en su expresión, serios y profundos.

Saludos cordiales.

A.L. dijo...

Mejor descrito imposible.Cuando la lluvia cae con fuerza lo mejor es buscar refugio.
Un abrazo Cris

A.L. dijo...

Mejor descrito imposible.Cuando la lluvia cae con fuerza lo mejor es buscar refugio.
Un abrazo Cris

Katy dijo...

Acertados y bonitoa versos dedicados a este elemento tan necesario. Se podía haber aplicado a estos días aquí también, ya que caia agua por todo el país.
Cuando las fuerzas de la naturaleza se desatan el alma se queda espectante, sin aliento, y a veces aterrada.
Un beso Cris

Miguel Bueno dijo...

Hoy me quedo a tomar un café sentado en la terraza de la plaza. Allí leeré despacio los versos.

Expresiones
Piedra

Tuqui dijo...

Bueno, empezamos con la tormenta de verano, pero terminamos padeciendo por amor...y tomando un cafecito en el Plaza, me gustó!
Besis

ARIADNA dijo...

bellisimo recorrido nos has ofrecido una maravllosa poesia culminada con un bellisimo paisaje y un aromatico café.... me encanto

abrazos feliz fin de semana

ruma dijo...

The lovely picture lights up the heart.

"Argentina". . .
The sound of the words reminds me of eternity.
Art, music, dance. . .
I watch the TV program to introduce your country to by all means.

There is the culture that transcended my imagination.

Thank you.
ruma

Rita dijo...

Las tormentas son hermosas y temibles, por tenerles miedo no disfrutamos de su hermosura, precioso cuadro y preciosos versos
un abrazo y feliz domingo

Carmela dijo...

Bello poema descriptivo de Baldomero.Últimamente , aquí las tormentas de verano son frecuentes después de intensos días de calor.
Traen una frescura momentánea que pronto se disipa.
Hermoso cuadro de Segal.
Besos.