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jueves, 17 de septiembre de 2009

Miguel Hernández

El poeta en la cárcel

En la primavera de 1939, ante la desbandada general del frente republicano, Miguel Hernández intenta cruzar la frontera portuguesa y es devuelto a las autoridades españolas. Así comienza su larga peregrinación por cárceles: Sevilla, Madrid. Difícil imaginarnos la vida en las prisiones en los meses posteriores a la guerra. Inesperadamente, a mediados de septiembre de 1939, es puesto en libertad. Fatídicamente, arrastrado por el amor a los suyos, se dirige a Orihuela, donde es encarcelado de nuevo en el seminario de San Miguel, convertido en prisión. El poeta -como dice lleno de amargura- sigue "haciendo turismo" por las cárceles de Madrid, Ocaña, Alicante, hasta que en su indefenso organismo se declara una "tuberculosis pulmonar aguda" que se extiende a ambos pulmones, alcanzando proporciones tan alarmantes que hasta el intento de trasladarlo al Sanatorio Penitenciario de Porta Coeli resulta imposible. Entre dolores acerbos, hemorragias agudas, golpes de tos, Miguel Hernández se va consumiendo inexorablemente. El 28 de marzo de 1942 expira a los treinta y un años de edad.

Extraido de:los-poetas.com



EL HERIDO

I
(...)

II

Para la libertad sangro, lucho, pervivo.
Para la libertad, mis ojos y mis manos,
como un árbol carnal, generoso y cautivo,
doy a los cirujanos.

Para la libertad siento más corazones
que arenas en mi pecho: dan espumas mis venas,
y entro en los hospitales, y entro en los algodones
como en las azucenas.

Para la libertad me desprendo a balazos
de los que han revolcado su estatua por el lodo.
Y me desprendo a golpes de mis pies, de mis brazos,
de mi casa, de todo.

Porque donde unas cuencas vacías amanezcan,
ella pondrá dos piedras de futura mirada
y hará que nuevos brazos y nuevas piernas crezcan
en la carne talada.

Retoñarán aladas de savia sin otoño
reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida.
Porque soy como el árbol talado, que retoño:
porque aún tengo la vida.

MIGUEL HERNÁNDEZ, El hombre acecha, (1938-39)

6 comentarios:

CANTO EN FLOR dijo...

Una conjugación perfecta para cantarle a la libertad...

Muchas gracias por sembrar nuevas esperanzas,

Un beso.

MAJECARMU dijo...

Cris,magnífico post..!!

Precioso poema donde el autor nos cuenta dolorido lo que sufre y espera.. Hay un deseo de trascendencia en el poema.. y trasciende llegando a todos,que valoramos su humanidad y su arte..

Miguel Hernández será siempre uno de los mejores poetas de todos los tiempos..

Precioso el video de Serrat..su música y su sentimiento..

Gracias amiga por tu solidaridad y tu visión humana y culta..
Un abrazo muy fuerte.
M.Jesús

mariajesusparadela dijo...

Y también dice "Libre soy, siénteme libre, por amor".
Imprescindible, para mi. Por ejemplo: cuando algo me irrita sobremanera, en mi cabeza aparecen sus palabras en "Vientos del pueblo"..."gallegos de lluvia y calma" y es como si me dieran un bálsamo de paz. Su elegía por la muerte de su amigo, me acompaña dde forma permanente: no hay en ella un solo verso que no me haga compañía en algún momento.

Y esta música de fondo es preciosa: ahora mismo gracias a la vida, que siempre me encantó en la voz de Joan Baez. Pero Mercedes Sosa no desmerece.
Y tiene una segunda voz increíble.

Gracias por tu visita.

Miguel Ángel Bruno dijo...

Hola Cris, precioso! Miguel Hernández, el Nano...seguro que por ahí anda Antonio Machado pidiendo pista para aterrizar en tu blog. Besitos afines.

Aire de Alhena dijo...

Precioso y muy completo, qué buen equipo.

Un abrazo

Julio dijo...

Cris, gracias por tu visita, me gusta el formato de tu blog y su contenido, te seguiré con tu permiso.
Un abrazo