
Sentada en un banco de la plaza ubicada en Chile y Defensa, en el corazón del barrio más bohemio de Buenos Aires y a pocos metros de la casa donde vivió su “padre”, Mafalda nos invitará a partir del 30 de agosto a hacer un alto junto a ella, abrazarla, sacarse fotos, mirar la ciudad y pensar que después de 45 años, el mundo y sus problemas no han cambiado.
Pablo Irrgang fue el escultor convocado por el Gobierno de la Ciudad, en el marco de los actos que conmemorarán el Bicentenario, para emplear su talento y hacer que Mafalda saltara del papel a la tridimensión.
Mafalda, vestida de verde, con un lazo en el pelo, medias blancas y zapatitos negros, hará felices a quienes acompañó en nuestra adolescencia y la conocimos fanática de los Beatles, alérgica a la sopa, pacifista y reflejo de la clase media latinoamericana y de la juventud progresista de los años sesenta.
Las tiras de Mafalda se publicaron entre 1964 y 1973 en el diario "El Mundo" y las revistas "Primera Plana" y "Siete Días". Es conocida en el mundo entero y fue traducida en más de veinte lenguas.
La estatua se emplazará frente al edificio donde vivió el humorista Quino (Joaquín Lavado), creador de la historieta, quien usó como inspiración para el domicilio de Mafalda y su familia, su propio departamento, dibujado una y mil veces.
Quino recibirá ese día la Medalla del Bicentenario, primera de las 200 con las que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires reconocerá a un listado de ciudadanos ejemplares.
Además de la inauguración de la escultura también se llevará a cabo la colocación de una placa en el frente del edificio donde vivió Quino, con una leyenda tan inaudita como artísticamente exacta: "En esta casa 'vivió' Mafalda".