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martes, 21 de diciembre de 2010

Poema de Natal. Vinicius de Moraes

Presebre, autor desconocido

Poema de Natal
de Vinícius de Moraes

Para isso fomos feitos:
Para lembrar e ser lembrados
Para chorar e fazer chorar
Para enterrar os nossos mortos -
Por isso temos braços longos para os adeuses
Mãos para colher o que foi dado
Dedos para cavar a terra.


Assim será a nossa vida:
Uma tarde sempre a esquecer
Uma estrela a se apagar na treva
Um caminho entre dois túmulos -
Por isso precisamos velar
Falar baixo, pisar leve, ver
A noite dormir em silêncio.


Não há muito que dizer:
Uma canção sobre um berço
Um verso, talvez, de amor
Uma prece por quem se vai -
Mas que essa hora não esqueça
E por ela os nossos corações
Se deixem, graves e simples.


Pois para isso fomos feitos:
Para a esperança no milagre
Para a participação da poesia
Para ver a face da morte -
De repente nunca mais esperaremos...
Hoje a noite é jovem; da morte, apenas
Nascemos, imensamente.


     Natal
    de Vinicius de Moraes
—–
De repente o sol raiou
E o galo cocoricou:
—–
— Cristo nasceu!
—-
O boi, no campo perdido
Soltou um longo mugido:
— Aonde? Aonde?
—-
Com seu balido tremido
Ligeiro diz o cordeiro:
—-
— Em Belém! Em Belém!
—-
Eis senão quando, num zurro
Se ouve a risada do burro:
—-
— Foi sim que eu estava lá!
—–
E o papagaio que é gira
Pôs-se a falar: — É mentira!
—–
Os bichos de pena, em bando
Reclamaram protestando.
—–
O pombal todo arrulhava:
— Cruz credo! Cruz credo!
—-
Brava
A arara a gritar começa:
—–
— Mentira! Arara. Ora essa!
—-
— Cristo nasceu! canta o galo.
— Aonde? pergunta o boi.
—-
— Num estábulo! — o cavalo
Contente rincha onde foi.
Bale o cordeiro também:
—-
— Em Belém! Mé! Em Belém!
—-
E os bichos todos pegaram
O papagaio caturra
E de raiva lhe aplicaram
Uma grandíssima surra.




¡Feliz Navidad!

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Tormenta de verano. Baldomero Fernández Moreno

Día agobiante, húmedo... el aire pesa, aprieta y ahoga... de pronto la atmósfera va tomando un tinte oscuro...más oscuro... Salgo al patio y miro el cielo, se hizo de noche a las tres de la tarde y las nubes grises y amenazantes gritan en mis oídos:


¿Hay ropa en la soga?, ¡a poner bajo techo los cactus! ¿Dónde está Anita?, llevala al quincho! Cerrá las ventanas de las habitaciones!....
Pero no puedo moverme ni quitar la vista de ese espectáculo de la naturaleza. Pronto el agua cae con fuerza y el viento sacude las ramas de los árboles, todo pasa demasiado rápido, mientras recuerdo y recito aquellos versos de Baldomero Fernández Moreno que aprendí hace tantos años:


Tormenta de verano

Diciembre, tarde, calor,
gran tormenta de verano.
Espesa nube de tierra,
fuga de coches y autos.
Ramas de árbol por el suelo,
grotesco rodar de bancos.
Chillona danzas de hojas
y papeles de diarios.
Alarmas en los hogares,
silbos, carreras, portazos...
Parece que va a volar
el pueblo todo en pedazos.
Han caído cuatro gotas
lo mismo que cuatro clavos.
Y el pueblo está donde estaba:
quieto, fresco, alegre, claro...

Baldomero Fernandez Moreno es un poeta argentino nacido en Buenos Aires en 1886 y fallecido en esa misma ciudad en 1950.
Hijo de comerciantes españoles, pasó parte de su infancia en Santander, a orillas del Cantábrico.
Regresó a la Argentina, se recibió de médico y a  los veintinueve años publicó su primer libro de poesía, al que siguieron luego cinco o seis publicaciones más. 

Soneto
Ya ves que no te suelto, que me ato
a tu recuerdo rubio y vaporoso,
fugitivo en la calle y silencioso,
yo, que era poderío y arrebato.

Me estiro lo que puedo; dudo y trato
de asir tu traje, por ser tuyo, hermoso;
ceñido siempre y a la vez pomposo,
tentación por aquí y allí recato.

Mírame en un café de esta plazuela
en que el tránsito al sol crepita y arde
y en la que todo, hasta un tranvía, vuela.

Pienso en ti, en tus ojos, en tu tarde...
Y me quisiera henchir como una vela
y me refugio en mi interior, cobarde.


Café in the Plaza. Eugene Segal. Pintor ruso nacido en 1967

lunes, 20 de septiembre de 2010

¡No puedo dejar pasar la primavera!

Agradezco enormemente las palabras de todos mis amigos del blog.
No fue mi intención preocupar a nadie. El problema de salud es de mi marido que va ser intervenido quirúrgicamente en estos días. 
Yo les mando un fuerte abrazo a todos y cada uno de ustedes y les prometo volver pronto.
Mientras tanto, el solcito comienza a calentar más, y la primavera se está haciendo sentir en el jardín y en mi corazón.

Una flor de uno de mis cactus esta mañana salió a esperar la primavera

La Primavera besaba
   
 La primavera besaba
 suavemente la arboleda,
 y el verde nuevo brotaba
 como una verde humareda.
 
 Las nubes iban pasando
 sobre el campo juvenil...
 Yo vi en las hojas temblando
 las frescas lluvias de abril.
 
 Bajo ese almendro florido,
 todo cargado de flor
 -recorde-, yo he maldecido
 mi juventud sin amor.
 
 Hoy, en mitad de la vida,
 me he parado a meditar...
  ¡Juventud nunca vivida
 quién te volviera a soñar!
 
     Antonio Machado


Carlos Santana- Primavera

sábado, 28 de agosto de 2010

Hasta luego.

Por dos o tres meses voy dejar de publicar en mis dos blogs. Un problema de salud familiar requiere mi tiempo, mi atención y mi dedicación. Voy a seguir visitándolos de tanto en tanto,  les dejo un gran abrazo y un hasta prontito. Me despido con los versos de un gran poeta .


Soneto da Fidelidade (Vinícius de Moraes)
E tudo, ao meu amor serei atento
Antes, e com tal zelo, e sempre, e tanto
Que mesmo em face do maior encanto
Dele se encante mais meus pensamentos

Quero vivê-lo em cada vão momento
E em seu louvor hei de espalhar meu canto
E rir meu riso e derramar meu pranto
Ao seu pesar ou seu contentamento

E assim quando mais tarde me procure
Quem sabe a morte, angústia de quem vive
Quem sabe a solidão, fim de quem ama

Eu possa me dizer do amor (que tive)
Que não seja imortal, posto que é chama
Mas que seja infinito enquanto dure

Soneto de la Fidelidad (Vinícius de Moraes)
En todo, le seré a mi amor atento
Antes, y con tal celo, y siempre, y tanto
Que incluso en frente del mayor encanto
De él se encante más mi pensamiento.

Quiero vivirlo en cada momento
Y en su loor he de esparcir mi canto
Y reir mi risa y derramar mi llanto
Ya para su pesar o su contento.

Y así, cuando más tarde me procure
Quizás la muerte, angustia del que vive
Quizás la soledad, fin de quien ama

Pueda decir del amor (que tuve):
Que no sea inmortal, puesto que es llama,
Mas que sea infinito mientras dure.



Mientras... viene llegando  la primavera, feliz primavera en el corazón para todos!

miércoles, 4 de agosto de 2010

El amor y la poesía del invierno. Pablo Neruda


El frío está penetrándonos en estos días... Los colores grises, negros y marrones, los olores que la combustión y el hacinamiento exhalan. Los humores de la queja, el miedo y el hastío, los sabores que buscamos en cada generosa caloría... El silencio de las calles solitarias, de las plazas y los árboles sin niños y sin pájaros... 
Alli en el rincón más tibio de mi corazón el amor enciende el fuego y veo  azules, rosas y amarillos y siento ese perfume que me embriaga y hay risas y alegría y en una copa de vino la felicidad compartida y el silencio es poesía en una canción de Vinicius... Y leo a Pablo Neruda
La rama robada
 
En la noche entraremos
a robar
una rama florida.
Pasaremos el muro,
en las tinieblas del jardín ajeno,
dos sombras en la sombra.
Aún no se fue el invierno,
y el manzano aparece
convertido de pronto
en cascada de estrellas olorosas.
En la noche entraremos
hasta su tembloroso firmamento,
y tus pequeñas manos y las mías
robarán las estrellas.
Y sigilosamente,
a nuestra casa,
en la noche y en la sombra,
entrará con tus pasos
el silencioso paso del perfume
y con pies estrellados
el cuerpo claro de la primavera. 
 

Vinicius de Moraes & Toquinho.- Tarde em Itapuã-

 
 
 

jueves, 24 de junio de 2010

Nicolás Guillén



Nicolás Cristóbal Guillén Batista, que más tarde firmará sus versos simplemente como Nicolás Guillén, nace en la provincia de Camagüey el 10 de julio de 1902, el mismo año en que la República de Cuba inicia su vida como país independiente, por lo que puede decirse que el poeta nace con su patria, a la que su destino y su canto estarán íntimamente ligados en sus luchas, afanes, y esperanzas. Hijo de padres mulatos, el joven Guillén llevará al nacer  el mestizaje blanquinegro en sus venas, que será la síntesis de la cubanidad y que le dará, al mismo tiempo, la materia prima de su canto.
Mostró su compromiso con la patria cubana y americana, con sus hermanos de raza y con todos los desheredados del mundo.
Su obra, de excepcional significación en la literatura de lengua española, ha sido traducida a todos los idiomas y ha merecido comentarios elogiosos y estudios de destacadas personalidades de las letras contemporáneas. 
Nicolás Guillén falleció en La Habana el 16 de julio de 1989. 

Tu no sabe inglé 
Con tanto inglé que tú sabía,
Bito Manué,
con tanto inglé, no sabe ahora
desí ye.

La mericana te buca,
y tú le tiene que huí:
tu inglé era de etrái guan,
de etrái guan y guan tu tri.

Bito Manué, tú no sabe inglé,
tú no sabe inglé,
tú no sabe inglé.

No te namore ma nunca.
Bito Manué,
si no sabe inglé,
si no sabe inglé.

Nicolás Guillén (Motivos de son, 1930)





La Muralla


Para hacer esta muralla,
tráiganme todas las manos:
los negros, sus manos negras,
los blancos, sus blancas manos.

Ay,
una muralla que vaya
desde la playa hasta el monte,
desde el monte hasta la playa, bien,
allá sobre el horizonte.
—¡Tun, tun!
—¿Quién es?
—Una rosa y un clavel...
—¡Abre la muralla!
—¡Tun, tun!
—¿Quién es?
—El sable del coronel...
—¡Cierra la muralla!
—¡Tun, tun!
—¿Quién es?
—La paloma y el laurel...
—¡Abre la muralla!
—¡Tun, tun!
—¿Quién es?
—El alacrán y el ciempiés...
—¡Cierra la muralla!
Al corazón del amigo,
abre la muralla;
al veneno y al puñal,
cierra la muralla;
al mirto y la hierbabuena,
abre la muralla;
al diente de la serpiente,
cierra la muralla;
al ruiseñor en la flor,
abre la muralla...
Alcemos una muralla
juntando todas las manos:
los negros, sus manos negras,
los blancos, sus blancas manos.
Una muralla que vaya
desde la playa hasta el monte,
desde el monte hasta la playa, bien,
allá sobre el horizonte...
(Tomado de La paloma de vuelo popular, en Obra poética 1920-1972, La Habana, Instituto Cubano del Libro, 1972.)


 Periquiyo  comentó: Joaquín Sabina hace su "particular" homenaje a Nicolás Guillén en su canción "Ya eyaculé".
Un poco más allá de los cuatro minutos de canción, podemos escuchar algunos versos que hablan de "Tú no sabe inglé".
Me pareció oportuno agregar el video:

domingo, 16 de mayo de 2010

Paul Éluard

1937 Portrait de Paul Éluard au chat Pablo Picasso


Bajo el seudónimo de Paul Éluard se encuentra la figura del escritor surrealista Eugène Grindel. Hijo de un contable, su infancia transcurre a las afueras de París. Enfermo de tuberculosis, tiene que abandonar sus estudios para ser ingresado en un sanatorio, donde conoce a su futura esposa, Helena Diakonova, a quien llama Gala.
Tras su participación en la Primera Guerra Mundial, inicia sus contactos con el círculo de intelectuales anarquistas, los dadaístas. Unido al grupo, se convierte en una de las figuras más representativas del surrealismo francés.
En 1926, junto a André Breton y Louis Aragon, se une al partido comunista, que influye notablemente en su obra. La nueva poesía tiene como objetivo el dolor, la esperanza y la justicia social.
En 1929 visita Cadaqués junto a su mujer e hija invitado por Salvador Dalí. Sería el comienzo de la relación que uniría a Gala y Dalí.
Durante la ocupación alemana en Francia, Paul Éluard se convierte en uno de los escritores más relevantes de la resistencia. Entre sus obras capitales deben mencionarse: "El deber y la inquietud" (1917), "Capital del dolor" (1926), "La Inmaculada Concepción", en colaboración con Breton (1930), "Curso natural" (1938), "Poesía y verdad" (1942), "Lección de moral" (1950) y "Los senderos y los caminos de la poseía" (1952).

Libertad
 Paul Eluard

En mis cuadernos de escolar
en mi pupitre en los árboles
en la arena y en la nieve
escribo tu nombre.
En las páginas leídas
en las páginas vírgenes
en la piedra la sangre y las cenizas
escribo tu nombre.
En las imágenes doradas
en las armas del soldado
en la corona de los reyes
escribo tu nombre.
En la selva y el desierto
en los nidos en las emboscadas
en el eco de mi infancia
escribo tu nombre.
En las maravillas nocturnas
en el pan blanco cotidiano
en las estaciones enamoradas
escribo tu nombre.
En mis trapos azules
en el estanque de sol enmohecido
en el lago de viviente lunas
escribo tu nombre.
En los campos en el horizonte
en las alas de los pájaros
en el molino de las sombras
escribo tu nombre.
En cada suspiro de la aurora
en el mar en los barcos
en la montaña desafiante
escribo tu nombre.
En la espuma de las nubes
en el sudor de las tempestades
en la lluvia menuda y fatigante
escribo tu nombre.
En las formas resplandecientes
en las campanas de colores
en la verdad física.
escribo tu nombre.
En los senderos despiertos
en los caminos desplegados
en las plazas desbordantes
escribo tu nombre.
En la lámpara que se enciende
en la lámpara que se extingue
en la casa de mis hermanos
escribo tu nombre.
En el fruto en dos cortado
en el espejo de mi cuarto
en la concha vacía de mi lecho
escribo tu nombre.
En mi perro glotón y tierno
en sus orejas levantadas
en su patita coja
escribo tu nombre.
En el quicio de mi puerta
en los objetos familiares
en la llama de fuego bendecida
escribo tu nombre.
En la carne que me es dada
en la frente de mis amigos
en cada mano que se tiende
escribo tu nombre.
En la vitrina de las sorpresas
en los labios displicentes
más allá del silencio
escribo tu nombre.
En mis refugios destruidos
en mis faros sin luz
en el muro de mi tedio
escribo tu nombre.
En la ausencia sin deseo
en la soledad desnuda
en las escalinatas de la muerte
escribo tu nombre.
En la salud reencontrada
en el riesgo desaparecido
en la esperanza sin recuerdo
escribo tu nombre.
Y por el poder de una palabra
vuelvo a vivir
nací para conocerte
para cantarte 
 Libertad

lunes, 16 de noviembre de 2009

María Elena Walsh

                                                               

Biografía:   Célebre por su literatura infantil, creó personajes conmovedores, como Manuelita la Tortuga. Sus temas fueron musicalizados por personalidades como Mercedes Sosa y Joan Manuel Serrat y trascendieron las fronteras argentinas. María Elena Walsh nació en el barrio de Ramos Mejía, en Buenos Aires, el 1º de febrero de 1930.

Tímida y rebelde, leía mucho de adolescente y publicó su primer poema a los 15 años. Un año antes de finalizar sus estudios en la Escuela Nacional de Bellas Artes publicó su primer libro (en 1947), “Otoño imperdonable”. A partir de allí su vida dio un vuelco: empezó a frecuentar círculos literarios y universitarios y escribía ensayos. En el año 1949 viajó a Estados Unidos, invitada por Juan Ramón Jiménez. En los años ’50 publicó “Baladas con Angel” y se autoexilió en París, junto con Leda Valladares. Ambas formaron el dúo “Leda y María”: actuaron en varias ciudades como intérpretes de música folclórica, recibieron premios, el aplauso del público y grabaron el disco “Le Chant du Monde”. Por esa época comenzó a escribir versos para niños. Sus canciones y textos infantiles trascendieron lo didáctico y lo tradicional: generación tras generación sus temas son cantados por miles de niños argentinos.
Realizó además recitales unipersonales para adultos. En 1962 estrenó en el Teatro San Martín “Canciones para mirar”, que luego grabó con CBS. Al año siguiente estrenó “Doña Disparate y Bambuco”, representada muchas temporadas en Argentina, América y Europa. En los años ‘60 publicó,entre otros, los libros “El reino del revés”, "Cuentopos de Gulubú", “Hecho a mano” y “Juguemos en el mundo”. En los ’70 volvió al país y en  1971 María Herminia Avellaneda la dirigió en el filme “Juguemos en el Mundo”. También escribió guiones para televisión y los libros “Tutú Maramba”, "Canciones para mirar", “Zoo Loco”, “Dailan Kifki” y “Novios de Antaño”. En 1985 fue nombrada Ciudadana Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires y, en 1990, Doctor Honoris Causa de la Universidad Nacional de Córdoba y Personalidad Ilustre de la Provincia de Buenos Aires. En 1994 apareció la recopilación completa de sus canciones para niños y adultos y, en 1997, “Manuelita ¿dónde vas?”.
María Elena Walsh es una verdadera juglar de nuestros tiempos, cuando recita y canta sus versos, pero también, cuando denuncia subliminalmente diversas cuestiones sociales. Toda su rebeldía, su desencanto, su oposición, su amor a la naturaleza y a los niños han quedado reflejados en numerosos poemas, novelas, cuentos, canciones, ensayos y artículos periodísticos.




Francisco Goya. Los fusilamientos del 3 de mayo en la montaña del Príncipe Pío.


La pena de muerte

Fui lapidada por adúltera. Mi esposo, que tenía manceba en casa y fuera de ella, arrojó la primera piedra, autorizado por los doctores de la ley y a la vista de mis hijos.
Me arrojaron a los leones por profesar una religión diferente a la del Estado.
Fui condenada a la hoguera, culpable de tener tratos con el demonio encarnado en mi pobre cuzco negro, y por ser portadora de un lunar en la espalda, estigma demoníaco.
Fui descuartizado por rebelarme contra la autoridad colonial.
Fui condenado a la horca por encabezar una rebelión de siervos hambrientos. Mi señor era el brazo de la Justicia.
Fui quemado vivo por sostener teorías heréticas, merced a un contubernio católico-protestante.
Fui enviada a la guillotina porque mis Camaradas revolucionarios consideraron aberrante que propusiera incluir los Derechos de la Mujer entre los Derechos del Hombre.
Me fusilaron en medio de la pampa, a causa de una interna de unitarios.
Me fusilaron encinta, junto con mi amante sacerdote, a causa de una interna de federales.
Me suicidaron por escribir poesía burguesa y decadente.
Fui enviado a la silla eléctrica a los veinte años de mi edad, sin tiempo de arrepentirme o convertirme en un hombre de bien, como suele decirse de los embriones en el claustro materno.
Me arrearon a la cámara de gas por pertenecer a un pueblo distinto al de los verdugos.
Me condenaron de facto por imprimir libelos subversivos, arrojándome semivivo a una fosa común.


A lo largo de la historia, hombres doctos o brutales supieron con certeza qué delito merecía la pena capital. Siempre supieron que yo, no otro, era el culpable. Jamás dudaron de que el castigo era ejemplar. Cada vez que se alude a este escarmiento la Humanidad retrocede en cuatro patas.
María Elena Walsh




Mercedes Sosa en vivo interpretado "Como la cigarra" de María Elena Walsh.



"Serenata para la tierra de uno"de María Elena Walsh. Mercedes Sosa-1980




"Quien mata o tortura no conoce sino una sombra en su victoria: no puede sentirse inocente. Por tanto, tiene que crear la culpabilidad en la víctima misma, para que en un mundo sin dirección la culpabilidad general no legitime sino el ejercicio de la fuerza, no consagre sino el éxito"
 Albert Camus
Fragmento del capítulo III de «El hombre rebelde»

viernes, 13 de noviembre de 2009

Jacques Prévert

Jacques Prévert (4 de febrero de 1900 - 11 de abril de 1977) fue un poeta, autor teatral y guionista cinematográfico francés. 
A partir de 1920, participó en el movimiento surrealista. En 1928 fundó, junto a su hermano Pierre una productora teatral y cinematográfica. En la década de 1930 fue el alma del grupo de teatro "Octubre", vinculado al Partido Comunista Francés, aunque su proverbial inconformismo le hizo sospechoso de trotskismo.
Prévert también escribió varios guiones para el director de cine francés Marcel Carné, entre los cuales se encuentran Drôle de drame (1937), Le jour se lève (1939) y, tal vez la más famosa, Les enfants du paradis (1945).
La publicación de su libro de poemas Paroles en 1946, fue un gran éxito. 
Algunos de sus trabajos fueron interpretados por algunos de los cantantes franceses más prestigiosos del siglo XX, como Yves Montand, Germaine Montero y Juliette Gréco. Sus poemas se enseñan en las escuelas francesas y muchos colegios llevan su nombre.



 Pablo Picasso. Mujer con los brazos cruzados.  


Desayuno

Echó café
en la taza.
Echó leche
en la taza de café.
Echó azúcar
en el café con leche.
Con la cucharilla
lo revolvió.
Bebió el café con leche.
Dejó la taza
sin hablarme.
Encendió un cigarrillo.
Hizo anillos
de humo.
Volcó la ceniza
en el cenicero
sin hablarme.
Sin mirarme
se puso de pie.
Se puso
el sombrero.
Se puso
el impermeable
porque llovía.
se marchó
bajo la lluvia.
Sin decir palabra.
Sin mirarme.
Y me cubrí
la cara con las manos.
Y lloré.

                                                Jacques Prévert

Las Hojas muertas es un poema famoso de Jacques Prévert que ha sido cantado entre otros, por Yves Montand y Edith Piaf





Oh ! je voudrais tant que tu te souviennes
Des jours heureux où nous étions amis.
En ce temps-là la vie était plus belle,
Et le soleil plus brûlant qu'aujourd'hui.
Les feuilles mortes se ramassent à la pelle.
Tu vois, je n'ai pas oublié...
Les feuilles mortes se ramassent à la pelle,
Les souvenirs et les regrets aussi
Et le vent du nord les emporte
Dans la nuit froide de l'oubli.
Tu vois, je n'ai pas oublié
La chanson que tu me chantais.


C'est une chanson qui nous ressemble.
Toi, tu m'aimais et je t'aimais
Et nous vivions tous deux ensemble,
Toi qui m'aimais, moi qui t'aimais.
Mais la vie sépare ceux qui s'aiment,
Tout doucement, sans faire de bruit
Et la mer efface sur le sable
Les pas des amants désunis.


Les feuilles mortes se ramassent à la pelle,
Les souvenirs et les regrets aussi
Mais mon amour silencieux et fidèle
Sourit toujours et remercie la vie.
Je t'aimais tant, tu étais si jolie.
Comment veux-tu que je t'oublie ?
En ce temps-là, la vie était plus belle
Et le soleil plus brûlant qu'aujourd'hui.
Tu étais ma plus douce amie
Mais je n'ai que faire des regrets
Et la chanson que tu chantais,
Toujours, toujours je l'entendrai !

viernes, 6 de noviembre de 2009

Cátulo Castillo


José Cirigliano. Tango en el Obelisco.


La  última curda
 
Lastima, bandoneón,
mi corazon
tu ronca maldición maleva...
Tu lágrima de ron
me lleva
hasta el hondo bajo fondo
donde el barro se subleva.
¡Ya sé, no me digás! ¡Tenés razón!
La vida es una herida absurda,
y es todo tan fugaz
que es una curda, ¡nada más!
mi confesión.

Contame tu condena,
decime tu fracaso,
¿no ves la pena
que me ha herido?
Y hablame simplemente
de aquel amor ausente
tras un retazo del olvido.
¡Ya sé que te lastimo!
¡Ya se que te hago daño
llorando mi sermón de vino!

Pero es el viejo amor
que tiembla, bandoneón,
y busca en el licor que aturde,
la curda que al final
termine la función
corriéndole un telón al corazón.
Un poco de recuerdo y sinsabor
gotea tu rezongo lerdo.
Marea tu licor y arrea
la tropilla de la zurda
al volcar la última curda.
Cerrame el ventanal
que quema el sol
su lento caracol de sueño,
¿no ves que vengo de un país
que está de olvido, siempre gris,
tras el alcohol?...


Ovidio Cátulo González Castillo, poeta y pianista, nacido el 6 de agosto de 1906. 
Tal vez su obra más difundida sea "María", con música de Aníbal Troilo. Cátulo Castillo,  hacía un elemento primordial de sus letras, las rimas, las reiteraciones y cierta deliberada incoherencia en la que podrían advertirse algunas reminiscencias surrealistas. Compuso  “El aguacero”, “Viejo ciego”, “Acuarelita de arrabal”, “El circo se va”, “Corazón de papel”, “La última curda”, “Aquella cantina de la ribera”, “Caminito del taller”, “Silbando”, “A Homero” y “El patio de la morocha”.
Falleció el 19 de octubre de 1975. 


Roberto Goyeneche canta el tango "La ultima curda" acompañado por Néstor Marconi, en el teatro Opera de la ciudad de Buenos Aires.



martes, 3 de noviembre de 2009

Pablo Neruda


El árbol de la vida. Gustav Klimt


A mis obligaciones

Cumpliendo con mi oficio
piedra con piedra, pluma a pluma,
pasa el invierno y deja
sitios abandonados,
habitaciones muertas:
yo trabajo y trabajo,
debo substituir
tantos olvidos,
llenar de pan las tinieblas,
fundar otra vez la esperanza.

No es para mí sino el polvo,
la lluvia cruel de la estación,
no me reservo nada
sino todo el espacio
y allí trabajar, trabajar,
manifestar la primavera.

A todos tengo que dar algo
cada semana y cada día,
un regalo de color azul,
un pétalo frío del bosque,
y ya de mañana estoy vivo
mientras los otros se sumergen
en la pereza, en el amor,
yo estoy limpiando mi campana,
mi corazón, mis herramientas.

Tengo rocío para todos.

Dedicado a mi querido hijo Alejandro en el día de su cumpleaños, es como si Pablo Neruda lo hubiera escrito pensando en él. Cris 

sábado, 31 de octubre de 2009

Castro Alves

Antônio Frederico de Castro Alves 
Poeta romántico brasileño. Nació en  Cabaceiras, hoy ciudad Castro Alves (Bahía). Estudió Derecho en São Paulo, donde participó activamente como líder estudiantil. Con intenso vigor poético e inspirada lírica, el poeta se dedicó sobre todo a los temas humanísticos y sociales, combatiendo el tráfico negrero y defendiendo la abolición de la esclavitud. Su prestigio como poeta y su popularidad sirvieron de importante apoyo a la campaña que condujo a la Ley del Vientre Libre, de 1871, que prohibía la esclavitud de hijos de esclavos nacidos a partir de esa fecha. Escribió también sobre temas históricos. Sus principales obras son: Espumas Flutuantes, Os Escravos y Gonzaga ou a Revolução de Minas. Murió en Río de Janeiro.




Navio Negreiro

IV

Era um sonho dantesco... o tombadilho
Que das luzernas avermelha o brilho.
Em sangue a se banhar.
Tinir de ferros... estalar de açoite...
Legiões de homens negros como a noite,
Horrendos a dançar... 

Negras mulheres, suspendendo às tetas
Magras crianças, cujas bocas pretas
Rega o sangue das mães:
Outras moças, mas nuas e espantadas,
No turbilhão de espectros arrastadas,
Em ânsia e mágoa vãs! 

E ri-se a orquestra irônica, estridente...
E da ronda fantástica a serpente
Faz doudas espirais ...
Se o velho arqueja, se no chão resvala,
Ouvem-se gritos... o chicote estala.
E voam mais e mais... 

Presa nos elos de uma só cadeia,
A multidão faminta cambaleia,
E chora e dança ali!
Um de raiva delira, outro enlouquece,
Outro, que martírios embrutece,
Cantando, geme e ri! 

No entanto o capitão manda a manobra,
E após fitando o céu que se desdobra,
Tão puro sobre o mar,
Diz do fumo entre os densos nevoeiros:
"Vibrai rijo o chicote, marinheiros!
Fazei-os mais dançar!..." 

E ri-se a orquestra irônica, estridente. . .
E da ronda fantástica a serpente
          Faz doudas espirais...
Qual um sonho dantesco as sombras voam!...
Gritos, ais, maldições, preces ressoam!
          E ri-se Satanás!...
 

 
VI

Existe um povo que a bandeira empresta
P'ra cobrir tanta infâmia e cobardia!...
E deixa-a transformar-se nessa festa
Em manto impuro de bacante fria!...
Meu Deus! meu Deus! mas que bandeira é esta,
Que impudente na gávea tripudia?
Silêncio.  Musa... chora, e chora tanto
Que o pavilhão se lave no teu pranto! ... 

Auriverde pendão de minha terra,
Que a brisa do Brasil beija e balança,
Estandarte que a luz do sol encerra
E as promessas divinas da esperança...
Tu que, da liberdade após a guerra,
Foste hasteado dos heróis na lança
Antes te houvessem roto na batalha,
Que servires a um povo de mortalha!... 

IV

Fatalidade atroz que a mente esmaga! 

Extingue nesta hora o brigue imundo
O trilho que Colombo abriu nas vagas,
Como um íris no pélago profundo!
Mas é infâmia demais! ... Da etérea plaga
Levantai-vos, heróis do Novo Mundo!
Andrada! arranca esse pendão dos ares!
Colombo! fecha a porta dos teus mares!

Escenas del Filme Amistad con el poema de Castro Alves musicalizado por Caetano Veloso.



Obrigada Roy Lacerda www.cpi-brasil.blogspot.com pelo seu comentário do lugar de nascimento de Castro Alves.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Oliverio Girondo



Tarsila do Amaral. Pintora brasileña. (Capivari, 1886-São Paulo, 1973)



Llorar a lágrima viva...


Llorar a lágrima viva.
Llorar a chorros.
Llorar la digestión.
Llorar el sueño.
Llorar ante las puertas y los puertos.
Llorar de amabilidad y de amarillo.
Abrir las canillas,
las compuertas del llanto.
Empaparnos el alma, la camiseta.
Inundar las veredas y los paseos,
y salvarnos, a nado, de nuestro llanto.
Asistir a los cursos de antropología, llorando.
Festejar los cumpleaños familiares, llorando.
Atravesar el África, llorando.
Llorar como un cacuy, como un cocodrilo...
si es verdad que los cacuíes y los cocodrilos
no dejan nunca de llorar.
Llorarlo todo, pero llorarlo bien.
Llorarlo con la nariz, con las rodillas.
Llorarlo por el ombligo, por la boca.
Llorar de amor, de hastío, de alegría.
Llorar de frac, de flato, de flacura.
Llorar improvisando, de memoria.
¡Llorar todo el insomnio y todo el día!


Gratitud

Gracias aroma
azul,
fogata
encelo.
Gracias pelo
caballo
mandarino.
Gracias pudor
turquesa
embrujo
vela,
llamarada
quietud
azar
delirio.
Gracias a los racimos
a la tarde,
a la sed
al fervor
a las arrugas,
al silencio
a los senos
a la noche,
a la danza
a la lumbre
a la espesura.
Muchas gracias al humo
a los microbios,
al despertar
al cuerno
a la belleza,
a la esponja
a la duda
a la semilla
a la sangre
a los toros
a la siesta.
Gracias por la ebriedad,
por la vagancia,
por el aire
la piel
las alamedas,
por el absurdo de hoy
y de mañana,
desazón
avidez
calma
alegría,
nostalgia
desamor
ceniza
llanto.
Gracias a lo que nace,
a lo que muere,
a las uñas
las alas
las hormigas,
los reflejos
el viento
la rompiente,
el olvido
los granos
la locura.
Muchas gracias gusano.
Gracias huevo.
Gracias fango,
sonido.
Gracias piedra.
Muchas gracias por todo.
Muchas gracias.
Oliverio Girondo,
agradecido.

Oliverio Girondo. Poeta Argentino. (Buenos Aires, 1891- 1967)


Recordado por Rockamadour, Las flores y los muertos

miércoles, 7 de octubre de 2009

Enrique Cadícamo


Enrique Cadícamo



Poeta y compositor. Nació con el siglo, el 15 de julio de 1900, cerca de Luján provincia de Buenos Aires. Décimo hijo de familia de inmigrantes italianos. En su juventud en 1918 trabajó en el Consejo Nacional de Educación junto con Leopoldo Lugones. Compuso con el seudónimo de Rosendo Luna y también en sociedad con Juan Carlos Cobián.
Carlos Gardel le grabó 23 temas entre 1925 y 1933. Se convirtió en el compositor preferido de Gardel.
En 1987 fue declarado Ciudadano Ilustre de Buenos Aires. En 1996 fue distinguído como Personalidad Emérita de la Cultura Argentina. Falleció en Buenos Aires el 3 de diciembre de 1999, a la edad de 99 años.

Es de su autoría una de las letras más brillantes del tango argentino:


Garúa
(Cliqueá para saber el significado)

Qué noche llena de hastío y de frío!
El viento trae un extraño lamento
Parece un trozo de sombra, la noche;
y yo en las sombras camino muy lento.
Mientras tanto la garúa
se acentúa con sus púas
en mi corazón...
En esta noche tan fría y tan mía
pensando siempre en lo mismo me abismo;
y aunque quiera yo arrancarla
desecharla
y olvidarla,
la recuerdo más....
Garúa...
Solo y triste por la acera
va este corazón transido
con tristeza de tapera...
Sintiendo tu hielo
porque aquella con su olvido
hoy le ha abierto una gotera...
Perdido solo
como un duende que en la sombra
mas la busca y mas la nombra
Garúa..
Tristeza...
¡Hasta el cielo se ha puesto a llorar!
Qué noche tan llena de frío y hastío.
No se ve a nadie cruzar por la esquina.
Sobre la calle, la hilera de focos
lustra el asfalto con luz mortecina.
Y yo voy como un descarte,
siempre solo,
siempre aparte,
recordantote...
Las gotas caen en el charco de mi alma;
hasta los huesos, calado y helado.
Y humillando este tormento
todavía pasa el viento
empujándome...
La versión que más me gusta es la que interpreta Roberto Goyeneche.

viernes, 25 de septiembre de 2009

Antonio Machado


Antonio Machado
(1875-1939)


Probablemente sea el poeta de su época que más se lee todavía. Nació en Sevilla y vivió luego en Madrid, donde estudió. En 1893 publicó sus primeros escritos en prosa, mientras que sus primeros poemas aparecieron en 1901. Viajó a París en 1899, ciudad que volvió a visitar en 1902, año en el que conoció a Rubén Darío, del que será gran amigo durante toda su vida. En Madrid, por esas mismas fechas conoció a Unamuno, Valle-Inclán, Juan Ramón Jiménez y otros destacados escritores con los que mantuvo una estrecha amistad. Fue catedrático de Francés, y se casó con Leonor Izquierdo, que morirá en 1912. En 1927 fue elegido miembro de la Real Academia Española de la lengua.
Durante los años veinte y treinta escribió teatro en compañía de su hermano, también poeta, Manuel, estrenando varias obras entre las que destacan La Lola se va a los puertos, de 1929, y La duquesa de Benamejí, de 1931. Cuando estalló la Guerra Civil española estaba en Madrid. Posteriormente se trasladó a Valencia, y Barcelona, y en enero de 1939 se exilió al pueblo francés de Colliure, donde murió en febrero.

Las moscas


Vosotras, las familiares,
inevitables golosas,
vosotras, moscas vulgares,
me evocáis todas las cosas.
¡Oh, viejas moscas voraces,
como abejas en abril,
viejas moscas pertinaces
sobre mi calva infantil!
¡Moscas del primer hastío
en el salón familiar,
las claras tardes de estío
en que yo empecé a soñar!
Y en la aborrecida escuela,
raudas moscas divertidas,
perseguidas
por amor de lo que vuela,
- que todo es volar -, sonoras
rebotando en los cristales
en los días otoñales…



Moscas de todas las horas,
de infancia y adolescencia,
de mi juventud dorada;
de esta segunda inocencia,
que da en no creer en nada,
de siempre… Moscas vulgares,
que de puro familiares
no tendréis digno cantor:
yo sé que os habéis posado
sobre el juguete encantado,
sobre el librote cerrado,
sobre la carta de amor,
sobre los párpados yertos
de los muertos.
Inevitables golosas,
que ni labráis como abejas,
ni brilláis cual mariposas;
pequeñitas, revoltosas,
vosotras, amigas viejas,
me evocáis todas las cosas.