
Enrique Cadícamo
Poeta y compositor. Nació con el siglo, el 15 de julio de 1900, cerca de Luján provincia de Buenos Aires. Décimo hijo de familia de inmigrantes italianos. En su juventud en 1918 trabajó en el Consejo Nacional de Educación junto con Leopoldo Lugones. Compuso con el seudónimo de Rosendo Luna y también en sociedad con Juan Carlos Cobián.
Carlos Gardel le grabó 23 temas entre 1925 y 1933. Se convirtió en el compositor preferido de Gardel.
En 1987 fue declarado Ciudadano Ilustre de Buenos Aires. En 1996 fue distinguído como Personalidad Emérita de la Cultura Argentina. Falleció en Buenos Aires el 3 de diciembre de 1999, a la edad de 99 años.
Es de su autoría una de las letras más brillantes del tango argentino:
Carlos Gardel le grabó 23 temas entre 1925 y 1933. Se convirtió en el compositor preferido de Gardel.
En 1987 fue declarado Ciudadano Ilustre de Buenos Aires. En 1996 fue distinguído como Personalidad Emérita de la Cultura Argentina. Falleció en Buenos Aires el 3 de diciembre de 1999, a la edad de 99 años.
Es de su autoría una de las letras más brillantes del tango argentino:
Qué noche llena de hastío y de frío!
El viento trae un extraño lamento
Parece un trozo de sombra, la noche;
y yo en las sombras camino muy lento.
Mientras tanto la garúa
se acentúa con sus púas
en mi corazón...
En esta noche tan fría y tan mía
pensando siempre en lo mismo me abismo;
y aunque quiera yo arrancarla
desecharla
y olvidarla,
la recuerdo más....
El viento trae un extraño lamento
Parece un trozo de sombra, la noche;
y yo en las sombras camino muy lento.
Mientras tanto la garúa
se acentúa con sus púas
en mi corazón...
En esta noche tan fría y tan mía
pensando siempre en lo mismo me abismo;
y aunque quiera yo arrancarla
desecharla
y olvidarla,
la recuerdo más....
Garúa...
Solo y triste por la acera
va este corazón transido
con tristeza de tapera...
Sintiendo tu hielo
porque aquella con su olvido
hoy le ha abierto una gotera...
Perdido solo
como un duende que en la sombra
mas la busca y mas la nombra
Garúa..
Tristeza...
¡Hasta el cielo se ha puesto a llorar!
Solo y triste por la acera
va este corazón transido
con tristeza de tapera...
Sintiendo tu hielo
porque aquella con su olvido
hoy le ha abierto una gotera...
Perdido solo
como un duende que en la sombra
mas la busca y mas la nombra
Garúa..
Tristeza...
¡Hasta el cielo se ha puesto a llorar!
Qué noche tan llena de frío y hastío.
No se ve a nadie cruzar por la esquina.
Sobre la calle, la hilera de focos
lustra el asfalto con luz mortecina.
Y yo voy como un descarte,
siempre solo,
siempre aparte,
recordantote...
Las gotas caen en el charco de mi alma;
hasta los huesos, calado y helado.
Y humillando este tormento
todavía pasa el viento
empujándome...
La versión que más me gusta es la que interpreta Roberto Goyeneche.No se ve a nadie cruzar por la esquina.
Sobre la calle, la hilera de focos
lustra el asfalto con luz mortecina.
Y yo voy como un descarte,
siempre solo,
siempre aparte,
recordantote...
Las gotas caen en el charco de mi alma;
hasta los huesos, calado y helado.
Y humillando este tormento
todavía pasa el viento
empujándome...