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sábado, 19 de junio de 2010

José Saramago, escritor comprometido con los pueblos.

Querámoslo o no, somos sólo la memoria que tenemos. Un pueblo que va perdiendo su memoria está muerto y aún no lo sabe, y más muerto aún si se prepara para adoptar, como suyas, memorias que le son extrañas, convirtiéndolas en estancado y, también él mortal, presente.  
Fragmento de Cuadernos de Lanzarote (1993-1995) 

Escritor portugués, uno de los novelistas más apreciados en el mundo entero. Periodista y miembro del Partido Comunista Portugués sufrió censura y persecución durante los años de la dictadura de Salazar. Se sumó a la llamada "Revolución de los Claveles" que llevó la democracia a Portugal, en el año 1974. Escéptico e intelectual mantuvo una postura ética y estética por encima de partidismos políticos, y comprometido con el género humano. En sus últimas décadas, consagrado como escritor universal, dividió su residencia entre Lisboa y la isla española de Lanzarote (Canarias). Alzado del suelo (1980) fue la novela que le reveló como el gran novelista maduro y renovador portugués. Se trata de una novela histórica, situada en el Alentejo entre 1910 y 1979, con un lenguaje campesino, una estructura sólida y documentada y un estilo humorístico y sarcástico que llamó enormemente la atención en su momento. Siguieron obras de gran interés como Memorial del convento (1982), El año de la muerte de Ricardo Reis (1984), La balsa de piedra (1986), Historia del cerco de Lisboa (1989), El evangelio según Jesucristo (1991) y Ensayo sobre la ceguera (1995), obra en la que el autor desde planteamientos éticos advierte sobre "la responsabilidad de tener ojos cuando otros los perdieron". Saramago, escéptico pero solidario, reflexionó en esta novela sobre si cabría la esperanza tras este nuevo milenarismo que la humanidad está viviendo. En 1998 recibió el Premio Nobel de Literatura, siendo el primer escritor portugués en conseguirlo. La Academia Sueca destacó su capacidad para «volver comprensible una realidad huidiza, con parábolas sostenidas por la imaginación, la compasión y la ironía». 
En los últimos años publicó El hombre duplicado (2002), Las intermitencias de la muerte (2005), Las pequeñas memorias (2006), El viaje del elefante (2008), Una balsa de piedra camino de Haití y Democracia y universidad (2010).
 Una gran obra literaria paralela a una vida de compromiso social  y ético que ha estado a la altura de los tiempos.



Ha fallecido José Saramago, su obra es parte importante de la literatura universal, su compromiso es una actitud a agradecer en los tiempos que corren, donde no está muy al uso en los intelectuales el implicarse como él lo ha hecho.

Carta Abierta de José Saramago a Sanguinetti  

URGENTE
Para: Exmo. Sr. Julio María Sanguinetti
Presidente de la República
Uruguay

De: José Saramago
Lanzarote
España
Lanzarote, 20 de octubre de 1999 Señor Presidente de la República Oriental de Uruguay:
Me llamo José Saramago, soy portugués, escritor y actualmente vivo en una isla del archipiélago de las Canarias. Mi mujer es española, tengo amigos en toda la América que se expresa en castellano, y también, no sería necesario decirlo, en Brasil, que habla mi lengua. Nada que cultural y socialmente importe al mundo iberoamericano me es extraño. Pertenezco a ese mundo como pertenezco a la aldea donde nací. Soy Premio Nobel de Literatura, pero no le escribo desde esa condición. Ni siquiera tengo la certeza de que sea por escribir libros por lo que me dirijo al presidente de la República de Uruguay. Querría que esta carta fuese leída sólo porque contiene palabras de un hombre a otro hombre. Es cierto que soy escritor, es cierto que soy Premio Nobel, pero eso viene en segundo y en tercer lugar. Y no lo digo por modestia, lo digo porque únicamente en los seres humanos (por desgracia no en todos) el sentimiento de humanidad puede existir y resistir. Ese sentimiento es el que guía estas palabras.
Juan Gelman, el gran poeta argentino, uno de los mayores que el mundo tiene hoy, busca, desde hace años, a su nieto nacido en 1976, en Montevideo, adonde los esbirros de la dictadura militar, en una operación más del Plan Cóndor, transportaron a la madre embarazada. El padre de ese niño o de esa niña apareció muerto en Argentina, asesinado, con un tiro en la nuca. De la madre nada se sabe, su rastro se pierde en un centro clandestino de detención de Montevideo, capital del país del que el Dr. Julio María Sanguinetti es presidente. Si está vivo, el nieto de Juan Gelman tiene hoy 23 años. ¿Dónde se encuentra? El Presidente de la República Oriental de Uruguay no se llama Juan Gelman, pero podría, para su infelicidad, siendo, como también es, simplemente Julio María Sanguinetti, estar ahora en la situación del Poeta, es decir, buscando con desesperación a su propio nieto. ¿Qué haría? Si Juan Gelman, admitamos ahora esta suposición, fuese el Presidente de Uruguay, ciertamente el Dr. Sanguinetti llamaría a su puerta y le diría: " Ayúdeme a encontrar a mi nieto". Y Juan Gelman, de eso tengo certeza, pondría toda su autoridad al servicio de esa justicia.
Es lo que yo, escritor portugués, le ruego al Dr. Julio María Sanguinetti: "Ayude a Juan Gelman, ayude a la justicia, ayude a los muertos, a los torturados y a los secuestrados ayudando a los vivos que los lloran y los buscan, ayúdese a sí mismo, ayude a su conciencia, ayude al nieto desaparecido que no tiene, pero que podría tener". No tengo nada más que pedirle, señor Presidente, porque le estoy pidiendo todo.
Con el respeto debido.
Atentamente, José Saramago