Se cumplió un mes de su desaparición física, Silvio Rodriguez y Oliver Stone hablan sobre Nestor Kichner.
sábado, 27 de noviembre de 2010
sábado, 6 de noviembre de 2010
Dilma, bienvenida al club del género. Octubre a flor de piel
Muchas gracias de todo corazón por todos los mensajes de ánimo, esperanza y contención que me dieron mucha fuerza en momentos en que necesité mucho de todos ustedes, mis amigos del blog.
Octubre de 2010, mes en el que Argentina y Latinoamérica pierde un hombre, Néstor Kirchner, que consagró su vida a sus ideales y que desde la presidencia de la Nación llevó adelante el modelo de país con el cual soñamos los argentinos.
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| Termina el mes con otra mujer presidente en América, Dilma Rousseff, la primera mujer presidente de Brasil. |
Quiero compartir esta nota de Liliana Viola publicada en el Diario Página12 del 5/11/2010.
Dilma ya tiene su carnet
Para quienes fuimos niños en el siglo XX, las mujeres importantes de Latinoamérica eran tres: Gabriela, Alfonsina y Juana. La chilena de las canciones de cuna que nunca tuvo hijos pero que ganó el Nobel, la uruguaya beldad a quien las rosas, rosas, rosas en sus manos crecían y que se recluyó antes de hora para que no le vieran su piel marchita, y la argentina, enjaulada por un hombre pequeñito que elige como fondo el mar con sirenas y caracolas allá en La Perla, Mar del Plata. Las mujeres latinoamericanas en la escuela eran poetisas, musas de América, transidas de amor.
Sangre y lagrimas
Le preguntaron, palabras más, palabras menos, si pensaba que iba a sobrevivir al cáncer linfático. Respondió que nadie aguanta una campaña si no está en condiciones. Y también dijo que la pregunta le parecía de mal gusto, sin ocultar que, más allá de una pregunta que apunta a una cuestión de Estado, también atenta contra la buena educación que no se le debe preguntar a nadie si piensa morirse. Algunos dicen que utilizó su enfermedad para sensibilizar al electorado y otros dicen que se cargó al hombro el estigma de la enfermedad, otra cara de las debilidades femeninas. Lo cierto es que con esa doble respuesta Dilma deja en claro que no está dispuesta a sobreactuar posturas típicamente masculinas para demostrar que puede. La bipolaridad, la fragilidad e incluso la torpeza aparecen como una tentación vieja de los cronistas a la hora de describir las mujeres en situación de poder. El problema es que ellas hace rato que lo tienen, se trata de profesionales de la política, que a pesar de ese costado mediático que tienen por la curiosidad de que son féminas, han capitalizado muy bien. Por eso, se diferencian de sus predecesoras en que no están sorprendidas del lugar que ocupan. No sobractúan y, lo que no es tan bueno, tal vez hasta lleguen a olvidar concentrarse en políticas de género. En las primeras entrevistas que dio como presidenta electa, le preguntaron si lloró. A ningún presidente electo se le pregunta tal cosa; difícil ver llorar a un presidente, también es cierto. Dilma respondió que sí. Que muchas veces. Los ojos que miraron fijo a Cristina Fernández durante largas horas tanto en el sepelio de su esposo como en su primer discurso por cadena nacional también se dedicaron a contabilizar las lágrimas. Cómo las contuvo, cuándo se quebró. La lágrimas parecen ser la medida de la debilidad femenina. En las lágrimas estaría demostrando ese presupuesto tácito de que tiene algo raro adentro. Pero también su fortaleza, acuosa ventaja que da haber sido educadas para enfrentar los sentimientos, exponerlos y controlarlos sí, pero recién después de haber admitido que están. “Lloré después y fui llorando de a poco. No lloré así, de una sola vez. Lloré allá, cuando di el discurso, pero ahí lloré un poco. Lloré llegando a casa, bastante.” Le señalan que también lloró cuando nombró a Lula. Y ella responde que sí, que ahí sí que lloró. Y entonces Dilma agrega: “Algunos dicen que me contuve. No es así. Yo lloré por dentro, y por fuera un poco”.
La presidenta argentina la saludó diciendo: “Bienvenida al club de género”, una frase de pertenencia, pero también de advertencia para muchos.
Y porque me gusta la música, que me acompaña en todos los momentos, porque adoro la música brasilera y porque en esta canción el sentimiento está a "Flor da pele", les pido que escuchen a Zeca Baleiro y Raimundo Fágner.
lunes, 20 de septiembre de 2010
¡No puedo dejar pasar la primavera!
Agradezco enormemente las palabras de todos mis amigos del blog.
No fue mi intención preocupar a nadie. El problema de salud es de mi marido que va ser intervenido quirúrgicamente en estos días.
Yo les mando un fuerte abrazo a todos y cada uno de ustedes y les prometo volver pronto.
Mientras tanto, el solcito comienza a calentar más, y la primavera se está haciendo sentir en el jardín y en mi corazón.
| Una flor de uno de mis cactus esta mañana salió a esperar la primavera |
La Primavera besaba
La primavera besaba
suavemente la arboleda,
y el verde nuevo brotaba
como una verde humareda.
Las nubes iban pasando
sobre el campo juvenil...
Yo vi en las hojas temblando
las frescas lluvias de abril.
Bajo ese almendro florido,
todo cargado de flor
-recorde-, yo he maldecido
mi juventud sin amor.
Hoy, en mitad de la vida,
me he parado a meditar...
¡Juventud nunca vivida
quién te volviera a soñar!
Antonio Machado
La primavera besaba
suavemente la arboleda,
y el verde nuevo brotaba
como una verde humareda.
Las nubes iban pasando
sobre el campo juvenil...
Yo vi en las hojas temblando
las frescas lluvias de abril.
Bajo ese almendro florido,
todo cargado de flor
-recorde-, yo he maldecido
mi juventud sin amor.
Hoy, en mitad de la vida,
me he parado a meditar...
¡Juventud nunca vivida
quién te volviera a soñar!
Antonio Machado
Carlos Santana- Primavera
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